Piénsalo dos veces…

Hay muchos momentos en que nos sentimos eufóricos, ocurrentes o, lo que es peor, extremadamente originales.

En lo referente a la belleza hay algunas decisiones que conviene consultar un par de noche con la almohada y ver, si realmente estamos seguras antes de lanzarnos impulsivamente a ello.

* Una de las decisiones más arriesgadas y de la que más nos solemos arrepentir es un corte de pelo trendy. Las modas son peligrosas pero cuando se trata de nuestro pelo, lo son aún más.

No importa tanto si decides un cambio de color de pelo muy radical, pero si tu última ocurrencia incluye unas tijeras o algún rizo, piénsatelo dos veces.
No a todas nos queda bien lo mismo y el pelo tarda en crecer…

* Una de las tendencias de este verano es teñir las cejas o pestañas.
Si tienes las pestañas quemadas o son muy claras y las quieres oscurecer, no hay tanto que pensar pero si lo que quieres es cambiar el color de tus cejas, busca primero un buen experto que te aconseje y después piénsalo una, dos o tres veces.
Se ven a menudo personas con las cejas de un color rarísimo que no favorece nada….

* Ponerte un piercing o un tatuaje.
Estudia todas las consecuencias. No lo hagas a lo loco y solo por motivos estéticos.
La vida es larga y se han visto problemas médicos asociados (e inimaginables hace unos años) por ponerse un tatuaje en la zona lumbar o en el ombligo.
Asesórate y ponte en manos de un especialista.

* Las cejas tienen una forma natural y cambiarla puede ser más definitivo de lo que creemos.
Si quieres hacerte un rediseño de cejas, no pierdas la forma natural de crecimiento o el desastre puede ser irreversible.

* En cuanto a la compra de productos, sobre todo los de precio elevado, prueba en casa antes.
Las muestras son el mejor aliado. Prueba las cremas y aplaza un par de días la decisión.
Los maquillajes, pruébalos en la perfumería y sal a la calle, mírate en tu espejo habitual y luego decide si te gusta o no.

Y es que hay cosas que hay que pensárselas dos veces…
¿estáis de acuerdo?