Hace unos días, os contaba la «tarde vintage» a la que L´Oreal París nos invito a un grupo de bloggers con motivo de la presentación de L´Or, L´Or, L´Or.

Os conté la parte más emocional del encuentro en el post titulado Un corazón de oro y hoy os quiero hablar sobre la colección y sus infinitas posibilidades.

La colección es una exaltación al oro, tan de moda en estas fechas y tan de moda en el año que acaba y en el que está a punto de empezar.
Ya sabéis que en épocas de crisis, el rojo de labios y el dorado en complementos y maquillaje es un must que nos hacen brillar por allá donde vayamos.

La colección se centra en los labios, las sombras de ojos y las lacas de uñas.

Las sombras de ojos Infalibles ya sabéis que me chiflan (de hecho acabo de darles uno de los II Premios Beauty Blog 2011) y en este tono dorado tienen muchas más aplicaciones posibles que la de dar luz a la mirada.

Se pueden utilizar también como iluminadores, aplicando un poquito sobre el pómulo o aquellos lugares donde deseemos dar un toque de luz como por ejemplo, en el punto interior del ojo.

Las uñas, confieso que no son la parte que más me gusta, pero hay verdaderas adictas a este tono dorado que favorece bastante. Yo como os digo, no soy demasiado fan de este color para las uñas.

Pero si hay un lugar donde jamás hubiera imaginado llevar un toque de oro y, sin embargo, favorece tanto que lo utilizo casi a diario, es en los labios.
Ya os conté mi descubrimiento del tono Cinderella de Dior, con unos pigmentos dorados para dar luz.
También os conté que se parecía bastante a una de las barras de labios de L´Oreal que yo tenía en casa.

Pero además, Pablo Robledo, maquillador oficial de L´Oreal París, nos mostró otros tonos casi más bonitos aún y con los que maquilló labios, ojos (sí, sí… habéis leído bien) y creo recordar que pómulos también.

Podéis ver las fotos más grandes pinchando sobre ellas:

Y con este toque vintage, acabó una tarde muy especial…